La pasión por cocinar invade Aldeas Infantiles SOS
#Cocinar – abril 5 2013

La pasión por cocinar invade Aldeas Infantiles SOS

El arte culinario siempre ha sido la pasión de Eduard del Villar, joven independizado de la Aldea Infantil SOS de Ciudad Ojeda

Queremos compartir con ustedes la historia de Eduard del Villar,  joven de 20 años de edad, que llegó a la Aldea Infantil SOS de Ciudad Ojeda, cuando tenía 4 años,  junto a sus tres hermanos, allí crecieron rodeados de amor, seguridad y bienestar.

Eduard desde muy pequeño se interesó por aprender a cocinar, “siempre estaba pendiente de lo que mi mamá estaba preparando para comer, y le preguntaba ¿mamá te puedo ayudar?” cuenta Eduard. Así fue como, poco a poco, creció su interés por el arte culinario.

 

      Platillo preparado por Eduard del Villar

En la adolescencia Eduard ya sabía cual era su verdadera vocación, por esto decidió acercarse a su mamá SOS para pedirle que lo inscribiera en un curso de Chef Internacional, en una academia de capacitación ubicada en la ciudad de Maracaibo. Durante un año asistió muy entusiasmado a todas sus clases y gracias a su constancia y dedicación alcanzó su sueño, recibió su anhelado: ¡Certificado de Chef Internacional!
 
Luego de finalizar el curso, una gran oportunidad se le presentó a Eduard, la academia le ofreció hacer sus pasantías en el prestigioso Hotel Eurobuilding Villa Caribe de Punto Fijo, en el estado Falcón.
 
 

Todo inicio es difícil 

En sus primeros meses de trabajo Eduard no recibía pago alguno, ya que era una pasantía no remunerada. Sin embargo, este hecho no lo desanimó y siguió aprendiendo, “pude vencer los obstáculos que se me presentaron, a veces, no tenía ni para cortarme el cabello, pero seguí luchando para alcanzar mi meta”, expresó.  Al cabo de un tiempo Eduard fue premiado por su empeño, el hotel decidió contratarlo como empleado fijo.

Poco a poco fue ganando experiencia, “inicié como  ayudante de cocina y  después de cuatro meses pasé a cocinero de segunda. Me aprendí todas las cartas del restaurante, además, tuve la oportunidad de trabajar con el chef de primera”.

Hoy en día, Eduard sigue trabajando y quiere llegar a ser un chef famoso y reconocido. “Me siento agradecido con mi familia SOS, porque me brindó la oportunidad de capacitarme; nunca se me van a olvidar las palabras de mi mamá Nohelia: ´si quieres lograr algo tienes que esforzarte para conseguirlo´, ella siempre me decía eso”.

El hecho de que Eduard haya pasado de ser un niño que perdió el cuidado de sus padres a ser un joven exitoso, ha sido posible gracias al constante apoyo de nuestros Amigos SOS. Cada día se suman más manos amigas, para ayudar a cambiar el futuro de cientos de niños como él.