#Derechos
– septiembre 24 2012
Aldeas Infantiles SOS pide que se defiendan los derechos de los niños en Siria
Con un aumento de su inversión a lo largo de la última década, Siria ha hecho accesible la educación primaria a todas las familias del país. Sin embargo, este éxito se podría revertir rápidamente si los niños siguen siendo privados de sus derechos.
Incluso en tiempos de conflicto, cada niño tiene derecho a protección, alimentación, atención sanitaria y educación. La muerte o las heridas de cualquier niño como resultado de los disturbios civiles sólo se puede considerar un acto inhumano”, declara Richard Pichler, Secretario General de Aldeas Infantiles SOS Internacional.
“Nuestros equipos en Damasco y Aleppo están trabajando sin descanso para apoyar a los niños bajo su cuidado. También estamos ayudando a más de 3.900 personas, muchas de las cuales han perdido sus casas a causa de las hostilidades. Es probable que este número aumente de forma significativa en las próximas semanas. Muchos son participantes del Programa de Fortalecimiento Familiar que gestionamos desde hace mucho tiempo en Damasco, personas cuyos derechos hay que defender”.
Las familias fortalecen a familias
Los participantes del Programa de Fortalecimiento Familiar eran familias de bajos recursos antes del conflicto actual. Muchos de ellos, dando una lección de solidaridad, ahora comparten sus casas y lo poco que tienen con otros que lo han perdido todo. En una colaboración estrecha con otras organizaciones, Aldeas Infantiles SOS les está proporcionando el apoyo que tan desesperadamente necesitan.
“Les están llegando alimentos, medicinas, productos de higiene personal y otras provisiones. Sin embargo, los enfrentamientos prolongados están menoscabando los derechos de millones de niños. Muchos de ellos no pueden ejercer su derecho a asistir al colegio, o a jugar”.
Durante más de ocho años, hasta el comienzo de la situación actual, las autoridades y la sociedad civil sirias mostraban un creciente compromiso con los derechos de los niños. En un espíritu de colaboración con Aldeas Infantiles SOS y otras organizaciones, resultaba evidente que las actitudes y las políticas estaban poco a poco mejorando. Los acontecimientos de los últimos 18 meses no deberían erosionar ese progreso.
A mediados de septiembre comienza un nuevo curso escolar en Siria. Muchos profesores y niños están desesperados por volver al colegio. Sin embargo, muchas instalaciones educativas están destruidas, inaccesibles u ocupadas por familias desplazadas, y por lo tanto las clases no pueden reiniciarse para muchos de los ocho millones de escolares sirios. En un contexto difícil, los equipos de Aldeas Infantiles SOS están haciendo todo lo posible para paliar la situación y para asegurar que los niños de Siria puedan ejercer su derecho a la educación y regresar a la escuela.